Sin traducciones, ni Shakespeare ni Homero serían lo que son.

21 julio 2019

La bonita relación entre la máquina y el traductor

Continuando con la entrada anterior, esta ha sido mi segunda reflexión.  ¡Espero que os guste!


¿Tú también has tenido que responder a la tan aclamada e inevitable pregunta de: «¿Eres traductor?, si para eso ya está Google Translate»?

Cada vez somos más los traductores que abogamos por la defensa de la traducción y de sus grandes profesionales, porque (y espero que estés de acuerdo conmigo) nunca se traducirá bastante. Una máquina nos puede ayudar, por supuesto, pero tengo la impresión de que «ella» no está dándole vueltas durante horas a esa pequeña palabra o expresión que no termina de convencerte para que el lector quede tan satisfecho como tú con tu trabajo. Entonces yo me planteo lo siguiente: ¿por qué eliminar al humano y quedarse con la traducción automática cuando podemos hacer un perfecto tándem?

Todos sabemos que las memorias de traducción (herramientas TAO), e incluso la traducción automática (herramientas ATA), son unos fantásticos programas que nos echan una gran mano a la hora de traducir, pero que a la vez están llenos carencias y generan documentos muy lejos de poder ser publicados. Ahí aparecemos nosotros.

En definitiva, «no hay traducción perfecta», pero existen errores de traducción automática fatales que sí pueden traer graves consecuencias. Así que de momento quedémonos con una bonita relación entre la máquina y el traductor.



La delgada línea entre los anglicismos y el español

Hacía mucho que no escribía en el blog y el otro día me hicieron dos preguntas para que debatiésemos sobre ellas. Así que voy a publicar mis dos pequeñas reflexiones aquí también.

English is the universal language but not the only one, then why translators use anglicisms in medical texts when we have a beautiful language full of Spanish terms?

It should be our duty to transmit the information and, therefore, allow the Spanish terms to stand out from the English ones facilitating an easier understanding to the reader.

Let me give you a few examples: estándar and terapia are clear calques from “standard” and “therapy”, instead of using words such as típico or habitual and tratamiento, respectively; disconfort is a common neologism, let’s use molestia or malestar; estrés is used so often that we tend to forget words like tensión or fatiga; “scanning” and “ratio” may seem slightly more difficult to translate but we only need to research a bit more in order to find barrido and relación; I like programa or aplicación informática more than “software”, don’t you too?; and finally but not least, what seems to be everyone’s favorite word “test” can be substituted for prueba.


In short, medical translators play a very important role in the development of the Spanish language. It is not a matter of eliminating the necessary anglicisms, but of trying to avoid those for which we have an alternative and tend not to be translated.

17 julio 2012

La traducción sin fin


A pesar de todo (-s los problemas que vemos en las noticias), a la traducción en España no le va nada mal, sobre todo si la comparamos con los países anglosajones. Creo recordar que las traducciones suponen casi el 22% del total de los títulos editados. Y ya no sólo es que haya muchas traducciones, sino que no tienen fin. Para los que acabamos de terminar la licenciatura, ¿cuántas horas habremos pasado en una traducción de 300 palabras? Ni incluso después de entregarla dejábamos de darle vueltas a ciertas palabras. «No hay traducción perfecta ni definitiva», ¿por qué? Porque es difícil que un traductor quede completamente satisfecho con su traducción. Siempre se intenta mejorar y lo que es aún mejor, se intenta renovar, porque al fin y al cabo el original no envejece, pero la traducción sí (por las tradiciones, o el propio lenguaje que se llena de nuevas palabras [últimamente la RAE está incorporando bastantes, de lo que ya hablaré más adelante]).

Ahora bien, ¿tiene el mismo valor traducir directamente del original que si se hace a través de otro idioma? Aludiendo a la arquitectura (que sé que me estará leyendo algún que otro arquitecto), los traductores sirven de puentes entre un idioma y otro. Pero puede que en medio existan otros idiomas «puentes». Creo que todos coincidimos en que una traducción directa es más fiel al original y no sólo eso, sino que conlleva menos tiempo, algo fundamental cuando se dice por ahí que los clientes o editores no suelen tener mucha paciencia… Pero bueno, yo de momento me quedo con la traducción sin fin, cuidando al máximo cada palabra porque no sólo nos contentamos a nosotros mismos sino a nuestros lectores. 

12 julio 2012

¿Escribes o traduces?


Acabo de terminar la licenciatura y ya me bombardean con la temida frase que siembra el pánico: «De la traducción no se vive». Es cierto, no son pocos los traductores que no tienen más remedio que sobrevivir con otros extras aparte de la traducción, como la enseñanza o incluso la literatura. Para todos los amantes de la traducción literaria supongo que hasta será uno de sus retos, también.

Personalmente, creo que alternar esas dos profesiones y poder desenvolverse en varios idiomas es algo muy positivo. Eso sí, hay que ser capaz de leer, traducir y expresarse de la misma forma en todos. Solo tenemos que fijarnos en Conrad o Steiner, escritores que hasta dejaron de lado su idioma natal. Aunque también hay traductores que RE-afirman que es imprescindible distinguir el límite que separa al traductor del escritor, ya que mucha influencia de uno u otro o incluso de los idiomas puede llevar a problemas de contaminación de estructuras, vocabulario, etc. Y es que, ¿quién no se ha topado muchas veces en sus traducciones con diferencias tan simples como el género de algunos nombres? No hay que olvidarse de las otras facetas de la Luna (con su bigotito, por ser masculino en algunos idiomas) o del Sol (con sus pestañas pintadas, por ser femenina en algunos idiomas).

Entonces, ¿es posible ser traductor y escritor a la vez?

21 mayo 2012

The End


«Si desea obtener una traducción al inglés de lo que la persona de servicio técnico 
le está diciendo, por favor presione la tecla 2, si por el contrario desea bla bla bla»
Ya hemos terminado las clases, y por tanto, Informática Aplicada a la Traducción. A menos de un mes para graduarme y estar licenciada en Traducción e Interpretación tendré que poner en práctica todo lo aprendido durante el cuatrimestre desde el primer momento en que entre en el mundo profesional.

Como despedida voy a intentar resumir en unos renglones los temas básicos vistos en clase. Hemos trabajado en todo momento con la Informática dentro del entorno del trabajo del traductor y las tecnologías de la información. Hemos aprendido a editar textos, gestionar corpus bilingües y multilingües, gestionar proyectos simulados de traducción, trabajar con memorias de traducción y sus múltiples recursos (y, a veces, desventajas), cómo crear, actualizar y gestionar terminologías y, finalmente y no por ello menos importante, nos hemos percatado de la relevancia de todos estos procesos en el trabajo del día a día del traductor y de cara al mundo y a la demanda profesional. Por todo ello, creo que la Informática Aplicada a la Traducción es una asignatura de gran ayuda.



Como comenta nuestra profesora: «No podemos quedarnos atrás.» ¡Hay que sacarle el mayor partido posible!

P.D. Ya que me vi «forzada» a crear un blog y comentar todo lo visto en clase… ¡no dejaré de utilizarlo! A partir de ahora hablaré sobre experiencias más personales, lecturas o todo aquello que tenga que ver con la traducción e interpretación. ¡Espero que me sigáis!

22 abril 2012

TIPS para la subtitulación de videojuegos

Este martes, cuatro compañeras y yo vamos a hacer una pequeña presentación en clase acerca de temas relacionados con la informática y la localización de videojuegos. Aquí os redacto mi parte de la exposición para que no se os escape nada: Tips para la subtitulación de videojuegos.

Empecemos por lo básico: el subtitulado es una modalidad de la Traducción Audiovisual, en concreto denominada Traducción Subordinada. Esto se debe a que está subordinada a dos aspectos, o más bien, a dos restricciones: la espacial y la temporal. Los subtítulos tienen una restricción espacial de dos líneas y no deben permanecer en pantalla menos de un segundo ni más de siete. Cada subtítulo entra a la vez que la voz y puede terminar unos fotogramas después. Aun así, existen algunos videojuegos que además usan el doblaje, pero yo me voy a centrar en la traducción-subtitulación.

Los subtítulos en castellano deben aparecer CENTRADOS
Conviene saber que existen varias formas de trabajar con la subtitulación:
1.   Por un lado, lo que se llama el fan subbing, sin acceso a la lista de diálogos originales, simplemente escuchan y traducen.
2.   Otra es la que se usa en el mundo profesional, con lista de diálogos además del video.
3.   Y una forma minoritaria: empezar a subtitular con el archivo de video y tener unos subtítulos en otro idioma para que subtitularlos en castellano.

Vamos a hablar ahora de los propios criterios (más importantes) de subtitulación:

Subtítulo incorrecto: no separar artículo del nombre
-       Los subtítulos deben aparecer centrados en la pantalla. El porqué: se trata de una convención de uso en España. En otros países, se suelen justificar a la izquierda.
-     ¡Muy importante! Cuando se deba dividir un subtítulo en dos líneas, se hará atendiendo a las unidades sintáctico-semánticas propias de la lengua (por ejemplo, no se debe separar el artículo del sustantivo, el auxiliar del verbo al que acompaña, el pronombre relativo de la subordinada que introduce, etc.).
-   Cuando subtitulamos, estamos haciendo una labor de síntesis. Se recomienda eliminar repeticiones innecesarias, dudas y titubeos, anáforas irrelevantes.
-     No se debe abusar de las mayúsculas porque ocupan más espacio que las redondas y a fin de cuentas tienen menor legibilidad. Aun cuando queramos reflejar gritos o énfasis, mejor dejarlas de lado. Así que sólo las utilizaremos para los rótulos, carteles que aparecen en pantalla, siglas o acrónimos. Además, se recomienda no superar los 18 caracteres por línea en mayúsculas. Cuando superan esta cifra, se recomienda emplear la cursiva en vez de las mayúsculas.
-     La cursiva se emplea para reflejar las voces en off, letras de canciones, voces procedentes de aparatos como radio, televisores, o aparatos electrónicos, y palabras en otro idioma.
-    Las comillas se emplean para reflejar expresiones agramaticales y el estilo directo (citas, fragmentos leídos, etc.). Cuando éste se extiende en varios subtítulos, se usarán comillas de apertura en cada subtítulo y de apertura y cierre en el último.

Subtítulo incorrecto: usar comillas de apertura en cada subtítulo 
-      En muchos casos, se solapan varias voces de distintos personajes. Para diferenciar los discursos se usan los guiones. No se deja espacio entre el guión y el signo que le sigue y se emplea un guión antes de cada intervención (en el caso de que ésta continúe en la siguiente pantalla, ya no se pondría el guión de inicio). No se emplean más de dos guiones por subtítulo. Y finalmente, no se emplean guiones para cortar palabras.
-        Los puntos suspensivos se emplean cuando un personaje no termina su intervención. Se desaconseja el uso de puntos suspensivos para marcar la transición de un mismo discurso en dos subtítulos consecutivos. Subt. 1: Esto es un ejemplo… // Subt. 2: …de lo que no se debe hacer.
Subtítulo incorrecto: no usar combinaciones de signos
-  No se debe abusar de los signos de interrogación y exclamación para reflejar el énfasis de voz de los personajes. Tampoco se usan combinaciones de signos de interrogación y exclamación. Cuando en una misma línea aparecen dos expresiones entre signos de interrogación o exclamación, éstos se separan por un espacio.
-  Se desaconseja el uso de otros signos como paréntesis, corchetes, asteriscos, apóstrofos, salvo si aparecen en un inserto en pantalla.

Y hasta aquí los principales criterios de subtitulación. ¡Manos a la obra!

18 abril 2012

La Gestión de la Terminología suma puntos

Hoy voy a hablar de cómo funciona una Gestión Terminológica y por qué es tan importante. El software de terminología por excelencia es TRADOS. Partimos de la definición de ‘término’: «unidad léxica constituida por una sola palabra o por un conjunto de palabras que poseen un significado en un ámbito determinado.» Como traductores, es muy importante acotar la traducción de un término en un contexto o área temática determinados. Una vez entendido el concepto, hay que suministrar al sistema de la Memoria de Traducción los términos clave del proyecto que se va a realizar. La diferencia con una MT es que la herramienta de terminología autónoma parte de una serie de términos ya avalados y normas que regulan la traducción; en cambio, una memoria de traducción almacena segmentos de textos como unidades de traducción. Esa lista de términos  se pude utilizar de dos formas diferentes:

           -   A partir de un sistema de traducción automática o humana que se basa en una lista creada de antemano y asociada a un proyecto determinado.

     -  Por otro lado, el sistema de la MT incorpora la posibilidad de aportar la traducción de un segmento o porciones de segmentos ensamblados a través de similitudes que encuentra en la base de datos.

    ¿Por qué es importante esta gestión terminológica?
       -   Mejora la calidad de las traducciones que vamos generando.
        -   Evita que el lector final (es decir, nuestro cliente) perciba confusiones, puesto que si nosotros utilizásemos para un mismo término diferentes traducciones, aunque todas fueran válidas, generaría algún tipo de confusión. Hay que mantener el rigor y la coherencia.
-      -  Permite gestionar de forma sistemática los términos ya aprobados y evaluados, gracias a la opción de «comprobar terminología» (en el menú control de calidad), donde el sistema va revisando las traducciones, las compara con las bases de datos terminológicas y marca las discrepancias encontradas.
-        -   Tiene una interfaz donde se pueden definir todos los campos posibles: modificación, extracción, ampliación, importación y exportación de la información. También cuenta con las hot keys (combinaciones de teclas), con las que se pueden añadir términos a medida que se va avanzando en la traducción.
-      -   Evita la consulta de fuentes y aligera el proceso de traducción. No nos impide proyectar nuestras cualidades como traductores, sino que nos evita tener que pararnos a evaluar palabra por palabra.


Sugerencias del lexicón
Algo parecido es el llamado «Lexicón» de las MT. Se trata de un glosario que normalmente se realiza para mandárselo al cliente. Cuando lo creamos, es importante limitar a dos el número de palabras por entrada.  Una vez abierto desde el árbol de directorios, aporta terminología con posibles traducciones, el resto del trabajo es manual. Una vez que terminamos nuestro lexicón, es conveniente eliminar las entradas con destino o contenido vacío. Desde ese momento tenemos la opción de enviar el lexicón a la terminología y a la memoria y así los términos irán apareciendo en el resto de la traducción del proyecto (que podremos introducir mediante el atajo Control+ número que sugiere la autobúsqueda de porciones). El archivo del lexicón también se puede exportar fuera del proyecto en formato texto o Excel. 

13 abril 2012

Segundo contacto con una Memoria de Traducción

Árbol de directorios
Tras un «Primer contacto con una Memoria de Traducción», hoy vamos a poner en práctica el recorrido completo de cómo se trabajaría con la MT. Partimos con el mayor hándicap que tienen las MT: su productividad va a ir en relación con lo que vayamos almacenando, pero no siempre es así, porque pueden servir para ordenar o sistematizar lo que tienes almacenado (como valorar las repeticiones internas del documento, crear un presupuesto, establecer las pautas de trabajo), y manejar otras herramientas (propagación, análisis) que te obligan a mantener una coherencia interna en la traducción. 

Vamos a trabajar con la versión Déjà vu x2. Antes que nada, aquí tenemos un portal con muy buenas explicaciones de cómo utilizar este sistema. Como siempre, tenemos que crear primero una memoria de traducción, un proyecto, una base terminológica y seguidamente importar el archivo TMX y abrir el documento propio de la traducción. La idea del nuevo proyecto engloba todo, que, gracias al asistente, vamos a guardar en nuestro ordenador, así que conviene ir organizando en carpetas toda la información con la que vamos a trabajar. Es bueno poner a los archivos siempre el mismo nombre, puesto que cada uno tendrá una extensión diferente, así que no habrá confusión (.dvprj para el proyecto, .dvmdi para la memoria y .dvtdb para la terminología). La base de datos de la MT y la base de datos de la terminología son las fuentes sobre las que nos apoyamos, pero trabajamos propiamente con los textos que vamos a traducir. A medida que vayamos traduciendo vamos a tener nuestra traducción en el documento y en la MT que tenemos almacenada. Tanto si queremos añadir como exportar más archivos a nuestro documento, tenemos que hacerlo desde el árbol de directorios de la MT. Por ejemplo, para visualizar el archivo externo TMX, abrimos primero nuestra base de la memoria y ahí lo importamos. En cuanto al documento para traducir, abrimos primero el proyecto, añadimos el archivo original y luego lo importamos.

Como sabréis, la MT cuenta con una serie de filtros que analiza el formato de origen, eliminando toda la información adicional del contenido textual. Si trabajamos con una página web, es imprescindible que, una vez traducidos los archivos, el formato de la página sea igual. Para ello, es importante que el navegador tenga acceso a todas las carpetas de la página web, como las hojas de estilo, javascript (programas), imágenes, etc., por lo que tenemos que importar TODA la carpeta de la web a nuestro proyecto de la MT. Con ello, terminará creando un documento final que será similar o idéntico al documento original, manteniendo su estructura y formato. La ventaja de la MT es que le evita al traductor tener que manejar programas distintos: ¡te lo da todo hecho! Así que no es necesario conocer el código .html, sino que la MT extrae directamente de la página web los elementos textuales para traducirlos.

Vamos a ver a fondo sus funciones o prestaciones más útiles (que encontramos en el menú de herramientas):

-           -     Contar palabras: nos ofrece un número exacto de palabras, caracteres y códigos, tanto traducidos como pendientes por traducir. 
-             -    Análisis: nos permite ir viendo cuánto llevamos traducido y lo que está pendiente de traducir, así como traducciones aproximadas, exactas, las que va ensamblando, repeticiones y segmentos duplicados (palabras que se repiten dentro de la propia traducción). Además ofrece la posibilidad de cotejar la nueva información con otra MT y ayudarnos a preparar un presupuesto.

Recuento de palabras.- Análisis
-             -   Entorno: es muy conveniente definir que con control-flecha abajo se vaya guardando lo traducido en la memoria (icono de cilindro rojo); así como definir la autobúsqueda directa en la MT. La autopropagación nos ofrece directamente un segmento que ya hemos traducido.
     
       
 Priorización de las bases de datos
            -   Terminología: podemos ir creando un glosario y una terminología,  marcando ambos términos en inglés y español y añadiéndolos a nuestra memoria (icono de cilindro azul). Es muy útil pues, además de que la creación de la terminología es automática y no lleva trabajo, la MT va almacenando los términos según el contexto.
  -          Podemos añadir comentarios desde la pestaña ‘editar’.
  -    Comprobar qué bases de datos están activas desde las pestañas ‘proyecto-propiedades-bases de datos’. Ahí, se pueden priorizar las bases de datos, tenerlas almacenadas o de lectura y escritura, así como ‘reversibles’ para consultar tanto el idioma origen como el de destino.
 -  QA (control de calidad): con múltiples prestaciones, como la comprobación de números o terminología. 


Una vez que contamos con todo el análisis, nos metemos de lleno en el propio procedimiento de la traducción (con opciones disponibles en la pestaña de Traducción). ¡Atención!: Siempre que se traduce conviene tener el original abierto, para no perder la referencia. 

2.                   -       En primer lugar nos facilita la opción de ver una «pre-traducción», va a leer todo el documento y cuando encuentre un segmento ya almacenado en la MT, rellenará las celdas de destino. Nos permite aceptar sólo las correspondencias exactas al 100%. Una mala noticia: todas las memorias de traducción están enlazadas con el sistema de traducción automática. Antes se permitía hacer una pre-traducción con Google Translate, pero ahora te cobran unos 20 dólares por millón de caracteres traducido.
-          -     También podemos optar por «ensamblar» usando porciones, es decir, el sistema, tras consultar la MT y  encontrar algún segmento ya traducido o con la misma terminología, crea una posible traducción. 
3.              -        La operación de «pseudo-traducción» es específica para lenguas de no caracteres latinos como prueba de reconocimiento de caracteres.
4.     -   Para que el proceso de traducción sea más automático, es necesario contar con un sistema de comunicación (interfaz) que le da órdenes al programa para almacenar la información, y que encontramos en la segunda barra de herramientas. Desde ahí podemos unir segmentos, eliminar segmentos, etc. Cada vez que se modifica un segmento aparecen en la columna del medio unos códigos ocultos, ¡cuidado!, son signos de información para el usuario, le avisan de que algo falta por hacer. Por ejemplo, es muy frecuente que nos recuerde que tenemos que copiar los códigos del original (podemos hacerlo desde el atajo del teclado F8), pues pueden guardar información. ¡Por cierto! Para todos estos cambios y operaciones es bueno conocer las formas abreviadas para agilizar el proceso. 


Opciones de Traducción.- Códigos de aviso

      Cuando terminamos el proyecto, exportamos el formato para sacar el documento traducido desde el árbol de directorios y que se guardará en una carpeta nombrada en-es (por los idiomas de origen y destino).

11 abril 2012

No disparen al becario (capítulo III)

«El becario que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina» Seguro que coincidiréis en que los periodos de mayor pánico llegan cuando casi toda la plantilla está de vacaciones. Por lo tanto, más trabajo y responsabilidad para el becario (lo que puede animarnos, en cambio, por la confianza que ponen en nosotros).

Justo en ese periodo cuando los supervisores están de vacaciones, (o por regla general siempre), es cuando nos damos cuenta de que en ningún momento contamos con una supervisión del trabajo. Y luego alguien se encuentra con gazapos de lo más variopinto.  Y claro: «la culpa fue del becario, que anda siempre despistado.»

Ahí está la cuestión: ¿Hasta qué punto es lícito encomendar algo a un becario y que llegue al cliente final sin haber sido supervisado antes por un profesional? Si hay errores, ¿de quién es la culpa? ¿No aprenderían más los becarios si recibiesen correcciones? Si se da por hecho que los errores siempre ocurren porque hay un becario detrás, se está juzgando la capacidad profesional por la calidad laboral, vamos, que el que cobra menos es más torpe. 

«¡Becario, Presidente!» Por otro lado, y volviendo un poco a mi historieta personal, en un principio yo pensaba que mi labor iba a estar más enfocada a la traducción, pero el porcentaje de tareas de traducción comparado con las tareas de administración y gestión fue infinitamente menor. ¿No debería la Universidad indagar un poquito más en la empresa y en las funciones que encomendarían a los becarios y dirigir esas prácticas a carreras más acertadas? Porque claro, yo no era nadie para quejarme y decir: ¡Quiero traducir! Personalmente pienso que esas prácticas deberían haber estado dirigidas a estudiantes de Administración y Gestión de Empresas con buenos conocimientos en idiomas, y no tanto a alumnos de Traducción e Interpretación.

«Para sistema precario, el del becario» Obviando las prácticas no remuneradas de las que ya hablé, vamos a centrarnos en la verdadera definición del becario, el que sí recibe compensación económica. Entiendo que sea inferior a la que perciben los demás trabajadores, ¿pero... tanto? Lo malo viene cuando nos topamos con otras cosas también «inferiores», o nulas, como no estar dados de alta en la Seguridad Social, lo que llega a ser incorrecto por la inspección de Trabajo y Seguridad Social, y hasta pueden a imponer sanciones si, (y sólo si), la labor de los becarios es similar a la de los empleados de la plantilla. EJEM. No hay más que opinar.


«Apadrina a un becario» Concluyo mi mini-serie de los becarios con una realidad: es evidente que todos tenemos que empezar desde abajo, yo quiero seguir siendo becaria durante mucho más tiempo, pero también nos merecemos seguir creciendo dentro de la propia empresa, ¿no? Somos gente con ganas de aprender, formarnos y hacernos un hueco en un campo específico… Ahora bien, ¿cuántos becarios conocéis que se han convertido en un profesional válido y con un contrato real?

10 abril 2012

No disparen al becario (capítulo II)

¿Cómo empezó todo? Este verano de 2011 realicé unas prácticas durante 6 meses en una constructora centrada en dar una formación en idiomas de los negocios a empresas y a cientos de clientes corporativos por toda España. Es un tipo de empresa que destaca por la enseñanza a través del denominado aprendizaje blended, es decir, su enseñanza se adapta a las exigencias y niveles de los clientes. Para cumplir con ello se distinguen diferentes tipos de servicios: formación presencial, formación virtual por teléfono o skype, cursos intensivos y residenciales, e-learning (aprendizaje online), además de sistemas de medición de nivel, traducción e interpretación y servicios de consultoría lingüística.

Las expectativas al incorporarme a estas prácticas eran muy buenas. Una vez que nos mandaron la oferta acerca de esta empresa a través de la oficina de prácticas de la universidad, me informé de ella visitando su página web. Me parecía muy interesante poder trabajar en una constructora de idiomas a nivel mundial, además de tener un departamento específico de traducción e interpretación (que desgraciadamente nunca llegué a conocer). Tuve dos entrevistas, la primera con la gestora de Recursos Humanos. En ese primer contacto es cuando puedes ver el ambiente de la empresa: familiar o más estricto. No os olvidéis de dar siempre una buena imagen aunque sin pasarse; si te contratan todos sabemos que no irías cada día a trabajar de punta en blanco. Mi segunda entrevista, en inglés, fue con el jefe de Coordinación de Clases Face-to-Face y con la coordinadora de Clases ISUS. En una primera parte me dieron la información sobre la empresa y las tareas que yo tendría que llevar a cabo. En una segunda parte de la entrevista me preguntaron por qué querría trabajar en esta empresa, qué me aportaría como experiencia laboral y mis expectativas de cara a mi futuro profesional. Afirmaron que el hecho de trabajar con ellos me haría introducirme poco a poco en el mundo profesional de los idiomas, sobre todo en un ámbito financiero, económico, jurídico, profesional y administrativo, así como en aspectos de traducción de documentos de gestión y en la realización de interpretaciones de enlace diarias de tipo informal. Estas son las preguntas recurrentes que nos pueden surgir en las entrevistas de trabajo, así que siempre es bueno llevarlas preparadas.
¿En qué consistía mi trabajo? El departamento en el que realicé la mayor parte de mis prácticas fue el de Clases de Formación Presencial Face-to-Face, y el último mes de mis prácticas me cambiaron al departamento de Clases Telefónicas. Las funciones eran las mismas. La Formación Presencial se basa en un método ISUS Face-to-Face. Se trata de un método dinámico de formación presencial siempre centrado en el ámbito de los negocios. Dentro de esos ámbitos de enseñanza, mis tareas principales eran bastante dispares: gestión y administración de medición de nivel de idiomas, organización y control de la documentación en bases de datos (creación de grupos, empresas, clientes, fechas de cursos, asignación de periodo de vacaciones, asignación de tarifas, materiales), ayuda a los profesores a realizar trabajo administrativo (rellenar hojas de asistencia, cuestionarios y encuestas de satisfacción, diplomas, tutorías, informes de progreso) y cualquier otro tipo de ayuda (explicación de direcciones), contacto con empresas filiales internacionales, control del reclutamiento de nuevos profesores o propuestas de clases y reorganización de imprevistos (cancelaciones, recuperaciones, cambios de professor, cambios de aulas). Por otro lado, realizaba las llamadas Dry Run Classes, donde profesores que se van a incorporar a la plantilla tienen que realizar simulacros de clases y nosotros, como alumnos, tenemos que valorar y rellenar los informes de evaluación. Los profesores son nativos ingleses, de diferentes nacionalidades y los temas de las clases varían desde trabajos profesionales, estudios universitarios, salidas profesionales (en mi caso tuve conversaciones muy interesantes de traducción e interpretación con verdaderos profesionales), temas de la actualidad de economía y derecho, etc. Para mí, como asistente de coordinación e intermediaria entre dos partes —la persona afectada o cliente (profesores, alumnos) y la persona encargada del área del tema tratado (gestor, corporativo o coordinador de la empresa en cuestión)—, el ingrediente fundamental de mi trabajo era el correo electrónico y las llamadas vía skype. Sólo así realizaba todas esas tareas. Generalmente siempre en inglés. No sé cuántos e-mails podía recibir y escribir al día, perdía la cuenta, pero desde luego que ya casi salían solos, eso me dio mucha soltura a la hora de tratar con clientes.
¿Qué formación recibí? Recibí formación informática acerca del uso de diferentes bases de datos, páginas electrónicas y virtuales a través de las que se pueden realizar clases telefónicas, cursos online, rellenar archivos e informes compartidos en toda la red, etc. Además, la empresa me permitió asistir a un curso intensivo de inglés de los negocios de 15 días, 3 horas diarias, impartido por nuevos profesores nativos presenciales que se incorporarían el próximo curso. Se trataba de un curso-simulacro de iniciación y preparación para los profesores. El curso fue totalmente gratuito. (SIEMPRE hay que aprovechar cualquier oportunidad para asistir a nuevos cursillos, aunque sea un tema muy ajeno a tus hobbies). 

Y ya para terminar, también estoy colaborando como becaria en la creación de un diccionario Español-Portugués. Es un proyecto a largo plazo, de unos tres años. Lo bueno es que trabajo desde casa. Y seguro que el esfuerzo va a merecer la pena, ¡y todas las palabras que voy a descubrir, en portugués y sobre todo en español!

09 abril 2012

No disparen al becario (capítulo I)

Hoy voy a hablar de los queridos becarios. Quien no haya sido becario alguna vez que deje de leer estas tres entradas, no nos entenderían.

Esta mañana he tenido una entrevista de trabajo, donde me han invitado muy amablemente a realizar unas prácticas durante 90 días en una ciudad extranjera (lo que supondría gastos de alojamiento y derivados), ocho horas diarias, con unas funciones «de todo un poco» (lo que comúnmente se conoce como «becario multi-usos») por el módico salario de cero euros al mes. Las razones por las que no hay una remuneración son evidentes: esto lo tendríamos que ver como un periodo de aprendizaje, porque aún no tenemos los conocimientos adecuados. Es la segunda entrevista que me «venden» así. Sé de alguien que no es muy amigo de los diccionarios: becario.- persona que recibe una subvención económica para estudiar, investigar o trabajar.

Que tampoco cunda el pánico, voy a hablar de lo bueno y de lo malo. Empezando por lo mejor: lo más positivo de las prácticas es la experiencia profesional que adquirimos, el primer contacto en una oficina, sentirte como un trabajador profesional más y, por lo tanto, tener que cumplir y adaptarse a todo tipo de obstáculos que se pueden dar dentro de una empresa.

Antes de entrar en el debate, quiero contar de primera mano mis experiencias como becaria, así que a quien ya le haya aburrido con mis historias le doy permiso para saltarse toda la parte que sigue e ir directo al capítulo III. J

08 abril 2012

Primer contacto con una Memoria de Traducción

En otra entrada hablé de las ventajas y desventajas de las memorias de traducción. Hoy voy a explicar cómo utilizarlas. Este va a ser un primer contacto teórico. Los pasos más importantes en cualquier plataforma de MT son los siguientes:

1.  1. Selección de idiomas de trabajo. No hay que olvidarse de las problemáticas que pueden causar ciertos idiomas específicos, así que es recomendable configurar los parámetros de antemano (por ejemplo, recordemos que la ‘ñ’ no es reconocida por todos los sistemas).

2.    2. Gestión de archivos, es decir, los sistemas que se utilizan para organizar esos archivos. Suelen ser: *.dvmdb, *.dvmdx y habrá tantos *.XX.dvmdi como idiomas especificados, siendo XX el código ISO de dos letras de un idioma concreto.

3.   3. Configuración del usuario que crea los datos y la memoria. La información se va almacenando por unidad de texto. Hay que codificar cuál es el ámbito que se va a utilizar (fecha, cliente, etc.), puesto que más adelante será de utilidad para extraer parte de información. 

     4. Coincidencias parciales, (también llamadas fuzzy matching). Equivalen al grado de similitud entre el texto que se va a traducir y lo que ya está almacenado en la memoria. En herramientas-opciones, te permite adaptar el funcionamiento de la memoria a tus necesidades. Es recomendable poner un porcentaje intermedio, ni muy alto ni muy bajo. Cuando hay muchos segmentos similares, nos lo presentan por orden de similitud más cercana. En otra entrada más práctica enseñaré más recursos.  

5.    5. Importar un archivo externo. El formato estándar para la importación, exportación e intercambio de información por parte de cualquier sistema de gestión de una MT es el Translation Memory eXchange (TMX), sirve para alimentar la memoria. Una traducción nunca tendrá el formato TMX puesto que éste ya está traducido. Si queremos fusionar otros datos correspondientes a otra TMX, tenemos que acceder a su configuración (encontrada usando programas de editores de texto) y seleccionar solamente el contenido de las TU (translation units) necesarias, obviando las cabeceras y otras etiquetas.

6.   6. Alimentar la MT. La memoria va a ir almacenando todo lo que se vaya traduciendo, pero también se puede adjuntar una memoria que sirva de consulta, aunque sin escribir en ella y  teniendo siempre en cuenta la primera. Además podemos crear una base terminológica. Para trabajar propiamente con la MT, hay que abrir el explorador de proyectos y seleccionar nuestro archivo. En verde aparece el número de palabras de los archivos y marca el porcentaje de textos que vayamos traduciendo. Este es el entorno de trabajo.

7.   7. Exportar una MT. Se puede exportar una  MT, o partes de ella para guardarla en formatos compactos que permitan compartirla más adelante.


27 marzo 2012

¿Qué es la alineación de textos?

Una de las prestaciones de las memorias de traducción es la alineación de textos. Esta técnica, que encontramos en la pestaña de «proyecto de alineación» dentro de cualquier memoria de traducción, consiste en crear un texto bilingüe a partir de un original mediante la aproximación de segmento por segmento. Entre los programas más utilizados tenemos BITEX, que se trata de una aplicación abierta, lo que resulta muy útil pues nos permite crear memorias de traducción fuera de otra aplicación.

Una vez que estamos dentro del proyecto, éste se limita sólo a dos lenguas. Añadimos los dos textos. Así, vamos almacenando una especie de glosario de términos. La pega es que simplemente se aplican reglas tipográficas, no interpretaciones textuales. ¡Cuidado! Eso conlleva que el proceso de alineación nunca es plenamente automático. Nunca podemos fiarnos al 100% de lo que va a hacer. Partimos de una base: se considera «segmento» a toda frase que va hasta un signo de puntuación fuerte. Pero nosotros podemos decidir dónde separar los segmentos. Para ello existen una serie de reglas que podemos predeterminar de antemano para que el resultado sea mejor:

-       - No nos interesan las figuras, solo dificultarían el proceso;
-       - Eliminar los logos o tablas y quedarnos con el contenido;
-       - Configurar los acrónimos para que sus puntos no se consideren como fin de un segmento;
-       - Algunos signos de puntuación sí pueden considerarse final de segmento: —.
-    - Guardar los archivos en formato TXT, es el más compatible dentro de las memorias de traducción (por ejemplo, BITEX sólo acepta este formato, no PDFs).

En la primera imagen tenemos un ejemplo de la alineación de textos (podemos cortar, unir, adelantar y modificar todos y cada uno de los segmentos).




Ya tenemos guardado nuestro proyecto de alineación. El siguiente paso es abrir el documento con un editor de textos, como Notepad, para realizar una búsqueda automática de equivalentes, terminología o hacer un análisis de vocabulario. En la segunda foto podemos ver cómo el contenido se identifica mediante etiquetas que van siempre entre <>. Por tanto, cuando yo importe este archive a mi memoria de traducción, ésta interpretará la información entre las etiquetas y almacenará los contenidos. El resto de etiquetas albergan: la cabecera (header), donde aparece la herramienta que se ha usado (bitex), idioma, tipo de datos, codificación de los caracteres, etc. A continuación nos encontramos con el cuerpo (body) que incluye todos los segmentos. La información se encuentra entre las TU (translation units). Dentro de esas etiquetas pueden encontrarse otras, como por ejemplo las variables, entre comillas.

Con nuestro proyecto de alineación revisado y modificado, sólo falta importarlo a la memoria de traducción, que explicaré en mi siguiente entrada.