Sin traducciones, ni Shakespeare ni Homero serían lo que son.

21 julio 2015

La bonita relación entre la máquina y el traductor

Esta ha sido mi segunda entrada de prueba para un blog de traducción en la que seleccioné algunas cosas que ya había escrito antes ¡Espero que os guste!


¿Tú también has tenido que responder a la tan aclamada e inevitable pregunta de: «¿Eres traductor?, si para eso ya está Google Translate»?

Cada vez somos más los traductores que abogamos por la defensa de la traducción y de sus grandes profesionales, porque (y espero que estés de acuerdo conmigo) nunca se traducirá bastante. Una máquina nos puede ayudar, por supuesto, pero tengo la impresión de que «ella» no está dándole vueltas durante horas a esa pequeña palabra o expresión que no termina de convencerte para que el lector quede tan satisfecho como tú con tu trabajo. Entonces yo me planteo lo siguiente: ¿por qué eliminar al humano y quedarse con la traducción automática cuando podemos hacer un perfecto tándem?

Todos sabemos que las memorias de traducción (herramientas TAO), e incluso la traducción automática (herramientas ATA), son unos fantásticos programas que nos echan una gran mano a la hora de traducir, pero que a la vez están llenos carencias y generan documentos muy lejos de poder ser publicados. Ahí aparecemos nosotros.

En definitiva, «no hay traducción perfecta», pero existen errores de traducción automática fatales que sí pueden traer graves consecuencias. Así que de momento quedémonos con una bonita relación entre la máquina y el traductor.



La delgada línea entre los anglicismos y el español

Hacía mucho que no escribía en el blog y he realizado una pequeña prueba de redacción para un blog de traducción. Así que voy a publicar mis dos pequeñas entradas aquí también.

English is the universal language but not the only one, then why translators use anglicisms in medical texts when we have a beautiful language full of Spanish terms?

It should be our duty to transmit the information and, therefore, allow the Spanish terms to stand out from the English ones facilitating an easier understanding to the reader.

Let me give you a few examples: estándar and terapia are clear calques from “standard” and “therapy”, instead of using words such as típico or habitual and tratamiento, respectively; disconfort is a common neologism, let’s use molestia or malestar; estrés is used so often that we tend to forget words like tensión or fatiga; “scanning” and “ratio” may seem slightly more difficult to translate but we only need to research a bit more in order to find barrido and relación; I like programa or aplicación informática more than “software”, don’t you too?; and finally but not least, what seems to be everyone’s favorite word “test” can be substituted for prueba.


In short, medical translators play a very important role in the development of the Spanish language. It is not a matter of eliminating the necessary anglicisms, but of trying to avoid those for which we have an alternative and tend not to be translated.

17 julio 2012

La traducción sin fin


A pesar de todo (-s los problemas que vemos en las noticias), a la traducción en España no le va nada mal, sobre todo si la comparamos con los países anglosajones. Creo recordar que las traducciones suponen casi el 22% del total de los títulos editados. Y ya no sólo es que haya muchas traducciones, sino que no tienen fin. Para los que acabamos de terminar la licenciatura, ¿cuántas horas habremos pasado en una traducción de 300 palabras? Ni incluso después de entregarla dejábamos de darle vueltas a ciertas palabras. «No hay traducción perfecta ni definitiva», ¿por qué? Porque es difícil que un traductor quede completamente satisfecho con su traducción. Siempre se intenta mejorar y lo que es aún mejor, se intenta renovar, porque al fin y al cabo el original no envejece, pero la traducción sí (por las tradiciones, o el propio lenguaje que se llena de nuevas palabras [últimamente la RAE está incorporando bastantes, de lo que ya hablaré más adelante]).

Ahora bien, ¿tiene el mismo valor traducir directamente del original que si se hace a través de otro idioma? Aludiendo a la arquitectura (que sé que me estará leyendo algún que otro arquitecto), los traductores sirven de puentes entre un idioma y otro. Pero puede que en medio existan otros idiomas «puentes». Creo que todos coincidimos en que una traducción directa es más fiel al original y no sólo eso, sino que conlleva menos tiempo, algo fundamental cuando se dice por ahí que los clientes o editores no suelen tener mucha paciencia… Pero bueno, yo de momento me quedo con la traducción sin fin, cuidando al máximo cada palabra porque no sólo nos contentamos a nosotros mismos sino a nuestros lectores. 

12 julio 2012

¿Escribes o traduces?


Acabo de terminar la licenciatura y ya me bombardean con la temida frase que siembra el pánico: «De la traducción no se vive». Es cierto, no son pocos los traductores que no tienen más remedio que sobrevivir con otros extras aparte de la traducción, como la enseñanza o incluso la literatura. Para todos los amantes de la traducción literaria supongo que hasta será uno de sus retos, también.

Personalmente, creo que alternar esas dos profesiones y poder desenvolverse en varios idiomas es algo muy positivo. Eso sí, hay que ser capaz de leer, traducir y expresarse de la misma forma en todos. Solo tenemos que fijarnos en Conrad o Steiner, escritores que hasta dejaron de lado su idioma natal. Aunque también hay traductores que RE-afirman que es imprescindible distinguir el límite que separa al traductor del escritor, ya que mucha influencia de uno u otro o incluso de los idiomas puede llevar a problemas de contaminación de estructuras, vocabulario, etc. Y es que, ¿quién no se ha topado muchas veces en sus traducciones con diferencias tan simples como el género de algunos nombres? No hay que olvidarse de las otras facetas de la Luna (con su bigotito, por ser masculino en algunos idiomas) o del Sol (con sus pestañas pintadas, por ser femenina en algunos idiomas).

Entonces, ¿es posible ser traductor y escritor a la vez?

21 mayo 2012

The End


«Si desea obtener una traducción al inglés de lo que la persona de servicio técnico 
le está diciendo, por favor presione la tecla 2, si por el contrario desea bla bla bla»
Ya hemos terminado las clases, y por tanto, Informática Aplicada a la Traducción. A menos de un mes para graduarme y estar licenciada en Traducción e Interpretación tendré que poner en práctica todo lo aprendido durante el cuatrimestre desde el primer momento en que entre en el mundo profesional.

Como despedida voy a intentar resumir en unos renglones los temas básicos vistos en clase. Hemos trabajado en todo momento con la Informática dentro del entorno del trabajo del traductor y las tecnologías de la información. Hemos aprendido a editar textos, gestionar corpus bilingües y multilingües, gestionar proyectos simulados de traducción, trabajar con memorias de traducción y sus múltiples recursos (y, a veces, desventajas), cómo crear, actualizar y gestionar terminologías y, finalmente y no por ello menos importante, nos hemos percatado de la relevancia de todos estos procesos en el trabajo del día a día del traductor y de cara al mundo y a la demanda profesional. Por todo ello, creo que la Informática Aplicada a la Traducción es una asignatura de gran ayuda.



Como comenta nuestra profesora: «No podemos quedarnos atrás.» ¡Hay que sacarle el mayor partido posible!

P.D. Ya que me vi «forzada» a crear un blog y comentar todo lo visto en clase… ¡no dejaré de utilizarlo! A partir de ahora hablaré sobre experiencias más personales, lecturas o todo aquello que tenga que ver con la traducción e interpretación. ¡Espero que me sigáis!

22 abril 2012

TIPS para la subtitulación de videojuegos

Este martes, cuatro compañeras y yo vamos a hacer una pequeña presentación en clase acerca de temas relacionados con la informática y la localización de videojuegos. Aquí os redacto mi parte de la exposición para que no se os escape nada: Tips para la subtitulación de videojuegos.

Empecemos por lo básico: el subtitulado es una modalidad de la Traducción Audiovisual, en concreto denominada Traducción Subordinada. Esto se debe a que está subordinada a dos aspectos, o más bien, a dos restricciones: la espacial y la temporal. Los subtítulos tienen una restricción espacial de dos líneas y no deben permanecer en pantalla menos de un segundo ni más de siete. Cada subtítulo entra a la vez que la voz y puede terminar unos fotogramas después. Aun así, existen algunos videojuegos que además usan el doblaje, pero yo me voy a centrar en la traducción-subtitulación.

Los subtítulos en castellano deben aparecer CENTRADOS
Conviene saber que existen varias formas de trabajar con la subtitulación:
1.   Por un lado, lo que se llama el fan subbing, sin acceso a la lista de diálogos originales, simplemente escuchan y traducen.
2.   Otra es la que se usa en el mundo profesional, con lista de diálogos además del video.
3.   Y una forma minoritaria: empezar a subtitular con el archivo de video y tener unos subtítulos en otro idioma para que subtitularlos en castellano.

Vamos a hablar ahora de los propios criterios (más importantes) de subtitulación:

Subtítulo incorrecto: no separar artículo del nombre
-       Los subtítulos deben aparecer centrados en la pantalla. El porqué: se trata de una convención de uso en España. En otros países, se suelen justificar a la izquierda.
-     ¡Muy importante! Cuando se deba dividir un subtítulo en dos líneas, se hará atendiendo a las unidades sintáctico-semánticas propias de la lengua (por ejemplo, no se debe separar el artículo del sustantivo, el auxiliar del verbo al que acompaña, el pronombre relativo de la subordinada que introduce, etc.).
-   Cuando subtitulamos, estamos haciendo una labor de síntesis. Se recomienda eliminar repeticiones innecesarias, dudas y titubeos, anáforas irrelevantes.
-     No se debe abusar de las mayúsculas porque ocupan más espacio que las redondas y a fin de cuentas tienen menor legibilidad. Aun cuando queramos reflejar gritos o énfasis, mejor dejarlas de lado. Así que sólo las utilizaremos para los rótulos, carteles que aparecen en pantalla, siglas o acrónimos. Además, se recomienda no superar los 18 caracteres por línea en mayúsculas. Cuando superan esta cifra, se recomienda emplear la cursiva en vez de las mayúsculas.
-     La cursiva se emplea para reflejar las voces en off, letras de canciones, voces procedentes de aparatos como radio, televisores, o aparatos electrónicos, y palabras en otro idioma.
-    Las comillas se emplean para reflejar expresiones agramaticales y el estilo directo (citas, fragmentos leídos, etc.). Cuando éste se extiende en varios subtítulos, se usarán comillas de apertura en cada subtítulo y de apertura y cierre en el último.

Subtítulo incorrecto: usar comillas de apertura en cada subtítulo 
-      En muchos casos, se solapan varias voces de distintos personajes. Para diferenciar los discursos se usan los guiones. No se deja espacio entre el guión y el signo que le sigue y se emplea un guión antes de cada intervención (en el caso de que ésta continúe en la siguiente pantalla, ya no se pondría el guión de inicio). No se emplean más de dos guiones por subtítulo. Y finalmente, no se emplean guiones para cortar palabras.
-        Los puntos suspensivos se emplean cuando un personaje no termina su intervención. Se desaconseja el uso de puntos suspensivos para marcar la transición de un mismo discurso en dos subtítulos consecutivos. Subt. 1: Esto es un ejemplo… // Subt. 2: …de lo que no se debe hacer.
Subtítulo incorrecto: no usar combinaciones de signos
-  No se debe abusar de los signos de interrogación y exclamación para reflejar el énfasis de voz de los personajes. Tampoco se usan combinaciones de signos de interrogación y exclamación. Cuando en una misma línea aparecen dos expresiones entre signos de interrogación o exclamación, éstos se separan por un espacio.
-  Se desaconseja el uso de otros signos como paréntesis, corchetes, asteriscos, apóstrofos, salvo si aparecen en un inserto en pantalla.

Y hasta aquí los principales criterios de subtitulación. ¡Manos a la obra!

18 abril 2012

La Gestión de la Terminología suma puntos

Hoy voy a hablar de cómo funciona una Gestión Terminológica y por qué es tan importante. El software de terminología por excelencia es TRADOS. Partimos de la definición de ‘término’: «unidad léxica constituida por una sola palabra o por un conjunto de palabras que poseen un significado en un ámbito determinado.» Como traductores, es muy importante acotar la traducción de un término en un contexto o área temática determinados. Una vez entendido el concepto, hay que suministrar al sistema de la Memoria de Traducción los términos clave del proyecto que se va a realizar. La diferencia con una MT es que la herramienta de terminología autónoma parte de una serie de términos ya avalados y normas que regulan la traducción; en cambio, una memoria de traducción almacena segmentos de textos como unidades de traducción. Esa lista de términos  se pude utilizar de dos formas diferentes:

           -   A partir de un sistema de traducción automática o humana que se basa en una lista creada de antemano y asociada a un proyecto determinado.

     -  Por otro lado, el sistema de la MT incorpora la posibilidad de aportar la traducción de un segmento o porciones de segmentos ensamblados a través de similitudes que encuentra en la base de datos.

    ¿Por qué es importante esta gestión terminológica?
       -   Mejora la calidad de las traducciones que vamos generando.
        -   Evita que el lector final (es decir, nuestro cliente) perciba confusiones, puesto que si nosotros utilizásemos para un mismo término diferentes traducciones, aunque todas fueran válidas, generaría algún tipo de confusión. Hay que mantener el rigor y la coherencia.
-      -  Permite gestionar de forma sistemática los términos ya aprobados y evaluados, gracias a la opción de «comprobar terminología» (en el menú control de calidad), donde el sistema va revisando las traducciones, las compara con las bases de datos terminológicas y marca las discrepancias encontradas.
-        -   Tiene una interfaz donde se pueden definir todos los campos posibles: modificación, extracción, ampliación, importación y exportación de la información. También cuenta con las hot keys (combinaciones de teclas), con las que se pueden añadir términos a medida que se va avanzando en la traducción.
-      -   Evita la consulta de fuentes y aligera el proceso de traducción. No nos impide proyectar nuestras cualidades como traductores, sino que nos evita tener que pararnos a evaluar palabra por palabra.


Sugerencias del lexicón
Algo parecido es el llamado «Lexicón» de las MT. Se trata de un glosario que normalmente se realiza para mandárselo al cliente. Cuando lo creamos, es importante limitar a dos el número de palabras por entrada.  Una vez abierto desde el árbol de directorios, aporta terminología con posibles traducciones, el resto del trabajo es manual. Una vez que terminamos nuestro lexicón, es conveniente eliminar las entradas con destino o contenido vacío. Desde ese momento tenemos la opción de enviar el lexicón a la terminología y a la memoria y así los términos irán apareciendo en el resto de la traducción del proyecto (que podremos introducir mediante el atajo Control+ número que sugiere la autobúsqueda de porciones). El archivo del lexicón también se puede exportar fuera del proyecto en formato texto o Excel.